36324525

La seguridad pública como derecho

Estudios a nivel mundial muestran que el 60% de las personas que viven en ciudades de países en vías de desarrollo han sido víctimas de la delincuencia por lo menos una vez en los últimos cinco años, el 70% en América Latina y África. La urbanización, especialmente en el mundo en vías de desarrollo, ha sido acompañada por un aumento en los niveles de delincuencia, violencia y desorden. Mujeres y niños suelen ser los más afectados, sobre todo cuando el temor impide el acceso a servicios. Los efectos de la delincuencia y la inseguridad limitan el desarrollo social y económico de las ciudades, y con frecuencia ponen en peligro las oportunidades y las políticas en favor de los pobres.

La seguridad pública debe ser considerada como un derecho para todos, y todos los miembros de la sociedad deben trabajar de manera conjunta con sus municipios y gobiernos para mejorarla. Su éxito depende del establecimiento de alianzas entre gobiernos locales y demás actores para planificar e implementar estrategias y actividades que tengan por objeto eliminar la violencia, la delincuencia y la inseguridad. La buena gobernanza urbana valora la ciudadanía y su inclusión a través de la consulta y participación de esta en la toma de decisiones y en la planificación – incluyendo los que se encuentran marginados y viven en la pobreza.

El enfoque de Ciudades más Seguras sostiene que la delincuencia y la violencia no suceden espontáneamente. La criminalidad se ve favorecida por entornos urbanos inadecuados, que excluyen algunos miembros de la sociedad de los beneficios de la urbanización y la participación en la toma de decisiones y el desarrollo. La falta de soluciones a largo plazo para los problemas sociales, económicos y de gobernanza en las ciudades del mundo, y la falta de promoción de políticas de inclusión dirigidas a los grupos más vulnerables, es la raíz del aumento de la violencia y delincuencia urbana. El enfoque de ONU-Habitat es cada vez más una solución importante para la prevención del crimen. Ciudades más Seguras encabeza el enfoque sobre prevención del crimen dentro de la Agencia.

ONU-Habitat tiene como objetivo desarrollar capacidades entre gobiernos urbanos, locales y nacionales y sus socios para implementar políticas eficaces de seguridad urbana para los pobres. Las autoridades locales tienen un papel clave para enfrentar la creciente demanda pública por la reducción de la delincuencia y la violencia. Por lo tanto, el programa Ciudades más Seguras de ONU-Habitat presta apoyo a las autoridades locales para el desarrollo e implementación de estrategias de prevención del crimen y la violencia mediante un enfoque participativo sistemático:

  • Identificación y movilización de distintos socios locales que puedan contribuir a reducir y prevenir el crimen y la violencia;
  • Creación de una alianza o coalición para la seguridad local encabezada por un líder público, idealmente el Alcalde;
  • Evaluación, medición y comprensión de los problemas locales de seguridad y protección;
  • Desarrollo de una estrategia para la prevención de la delincuencia local y un plan de acción detallado.
  • Implementación de la estrategia local a través de iniciativas que trabajen en la prevención de la delincuencia, mejorando la cohesión social y la participación comunitaria;
  • Institucionalización del enfoque participativo local mediante la incorporación de la seguridad como una dimensión transversal en las decisiones adoptadas por instituciones como gobiernos locales, el sistema de justicia penal y la sociedad civil. El fortalecimiento de las instituciones que trabajan en la prevención del delito y la violencia requiere capacitación y preparación, reforma institucional y mejora de políticas de seguridad urbana.

vía: https://es.unhabitat.org/temas-urbanos/seguridad/